domingo, 4 de octubre de 2009

Despedidas para no morir

Hoy es un día de doble despedida.

La primera conlleva una enorme tristeza para todos los que amamos el Folklore Argentino y, seguramente, la música en general.

Mercedes Sosa está en mi memoria antes incluso de mi primer recuerdo y ahora su canto quedará ahí para siempre.

La primera vez que tuve la oportunidad de verla en directo, en el Teatro Pérez Galdós, entendí lo que significaba 'una voz que te envuelve'. Durante casi dos horas de concierto estuve con los pelos erizados. ¡Qué forma de llenar el espacio de aquel recinto!

La última vez que la vi, el año pasado en Telde, comprendí la suerte que había tenido en 'cruzármela en mi vida'.

Hoy la Negra se me fue para siempre, pero dejándome un impresionante legado, que perdurará cada vez que agarre mi guitarra.



Vídeo: Negra, no vas a morir nunca

La segunda es LA DESPEDIDA DE ESTE BLOG, que tantos buenos ratos me regaló. Después de un año y pico fuera de Buenos Aires y de haber intentado darle un sentido a estos escritos acerca de la 'vida de un canario en Argentina', entendí que no merecía ser alargado, al menos mientras estuviera viviendo en Gran Canaria.

Fue éste un año muy demasiado difícil en el que me costó (y a veces todavía me cuesta) asumir y aceptar muchas de las cosas que me pasaron hasta el punto de darme cuenta de que no escribía más que quejas y reclamaciones en este blog (eso sí, algunas con impresionante seguimiento...todo sea dicho!!).

Ahora que volví a recuperar ilusión por escribir y hacer cosas nuevas, decidí que lo haría en otro blog (ya se enterarán si lo empiezo), dejando éste como recuerdo imborrable (hacker, no me hagas esto) de "la aventura más bonita de mi vida".



Vídeo: viendo a Mercedes Sosa en 4ª fila, en el Festival de Cosquín 2008...¡¡chiquito lujo!!
Les agradezco de corazón a todos los que me acompañaron en 'este viaje' y compartieron conmigo cada sonrisa.

GRACIAS A LA VIDA



lunes, 18 de mayo de 2009

Locura Crónica

Siempre que viajo, me gusta echar un vistazo a la tele del lugar por ver 'qué carajo verá la gente de aquí'.

La primera vez que estuve en Argentina recorriendo el país, me quedaba en hostales y pensiones en las que en rara ocasión faltaba un televisor en la habitación. Y no por que se tratara de hoteles de lujo, precisamente, sino, más bien, creo yo, para que no me fijara demasiado en lo que pasaba alrededor.

De todo lo que vi, noticieros especialmente, hubo un canal que llamó descaradamente mi atención. Al principio pensé realmente que debía tratarse de un canal de humor. Pero no. Luego me confirmaron que resulta ser el 5º canal de cable más visto en Argentina y el segundo canal de noticias de mayor seguimiento. ¿Y cuál es su secreto? Para muestra, uno de los vídeos más recordados... Lo que no se vea en Argentina...



Vídeo: El Schumacher de Buenos Aires

'Crónica TV' no sólo cuenta con camionetas que deambulan constantemente por la ciudad, sino que paga a la gente que filma o llama para avisar de las noticias más disparatadas. Eso sí, también habla de los Kirchner, Bush, la Crisis y la Albiceleste... ¡con algo tienen que rellenar!

Ya les iré enseñando algunas de las secuencias antológicas de este canal, que se caracteriza por sus célebres placas rojas para los titulares de las noticias y por su particular musiquita. Ésta del 'Schumacher' no tiene desperdicio alguno... El cruce de piernas del tipo en el suelo haría temblar a la mismísima Sharon Stone.

Luego no entienden por qué extraño tanto mi Argentina...




sábado, 16 de mayo de 2009

¿Pero qué te 'ha' hecho yo?

Fue a Buenos Aires y no lo vi. Vino a las Islas Canarias y no lo vi.

Está claro que el Universo entero no tiene en mente conspirar para que yo pueda escuchar alguna vez a Rod Stewart en directo. Cierto es que, en esta ocasión, el motivo estaba más que justificado, porque se casaban dos buenos amigos... ¡O al menos eso creía yo!

Así que, al menos, me voy a regalar un temita para sacarme las ganas:



Vídeo: Reason to believe, Rod Stewart

Siempre me queda la esperanza de que Peter Gabriel cumpla su promesa y venga al WOMAD...

... porque vas a venir, ¿verdad, Peter?

Y... ¡¡que vivan los novios!!

Javi, El Gaucho Canario

miércoles, 29 de abril de 2009

Salir del anonimato

Este artículo es sólo para ayudar a todos aquellos que no dominan esto de Internet y quieren dejar sus comentarios en el blog.

Al final de cada artículo, debajo de las etiquetas, se lee la frase 'nosécuántos gauchos revolearon sus ponchos'. Pinchando ahí se abre una ventana como la de la foto.

También aparece esa ventana si, después de pinchar en el título de algún artículo en concreto, llegas al final de los comentarios y entras en 'Publicar un comentario en la entrada'.

Una vez abierta esa ventana, escribes el texto en el recuadro en blanco y, por último, eliges una de las cuatro opciones para identificarte:

- Google: por si tienes cuenta en google o un blog
- OpenID: esto no lo tengo muy claro, pero creo que es por si tienes cuentas con otros blogs
- Nombre/URL: para dejar tu nombre y, si quieres, la dirección de alguna página tuya
- Anónimo: por si escribiste el 'Lazarillo de Tormes' o no quieres que se sepa tu nombre

Ahora sólo queda 'Publicar comentario'.

Espero que les sirva de ayuda... y anímense a dejar sus nombres, mis niños, que, si no, ¡¡no puedo invitarles a nada!!

Javi, El Gaucho Canario

viernes, 24 de abril de 2009

Así cualquiera...

A Fernando Lugo, Presidente de Paraguay, ya le apareció la tercera demanda por los hijos que ha ido sembrando por todo el país… ¡Y los que quedarán!

Foto: fuente

No sé por qué la gente se sorprende de que este ex obispo haya llegado a gobernar el país guaraní…

¡Lo extraño hubiera sido que no arrasara teniendo el voto de su familia!

Javi, El Gaucho Canario

miércoles, 15 de abril de 2009

Bajo Vueling

Domingo. 08:42 a.m.
¡Ya se me vuelve a hacer tarde! Salgo apuradísimo de mi casa rumbo al aeropuerto. No puedo llegar ni con un minuto de retraso, porque ya se sabe cómo son de estrictas las aerolíneas con este tema. La guagua no llega, por lo que, desesperado, termino pidiendo un taxi. Todo sea por no quedarme fuera del avión.

Mi destino para esta Semana Santa me obligaba a hacer escala en Madrid, donde me reuniría con otros amigos. Viajaba, por primera vez, con la compañía ‘Vueling’, deslumbrado por sus apetitosas tarifas. Había conseguido un excelente precio comprando con tan sólo 2 días de antelación y en plena Semana Santa. ¡Vivan las low cost!

Facturo y paso el control para acceder a zona de embarque tras depositar en una bandejita de plástico las tarjetas, llaves de mi casa, monedas, cámara de fotos…tomo aire… teléfono, collar, cartera y cinturón. Me vuelvo a vestir.

Cuando ya se cumplía la hora para entrar en el avión la mirada de reojo a uno de los paneles informativos del aeropuerto termina por despertarme. ¡El avión despegaría con 3 horas y media de retraso!

Como suele suceder en estos casos, la azafata, en nombre de su compañía, se desentiende del caso y te anima, esbozando una sonrisa que sin duda le hubiera servido para posar ante Da Vinci, a llevar a cabo una reclamación, mientras reparte un ‘vale por 6 euros’ para comer en la zona de embarque. Aprovechando el generoso gesto de la línea aérea y viendo los precios que se manejan en este recinto, trato de convencer a 27 de los pasajeros para hacer un esfuerzo común y juntar nuestros bonos para conseguir un menú (mediano) en Burger King para todos. A mí me tocó el sobrecito de mostaza.

Finalmente partimos hacia Madrid.

- ¡Feliz Vueling! Esperamos que disfruten del viaje y vuelvan a volar con nosotros…

¿Y qué remedio? ¡¡No pensarían que iba a tirar el pasaje de Vuelting!!

Una semana más tarde, después de una linda semana de vacaciones y reencuentros por España, llego al aeropuerto de Barajas para regresar a Gran Canaria.

Gracias a que un amigo me había prestado una pequeña maleta tipo Trolley pude efectuar el viaje de ida sin tener que dejarla en la bodega, librándome, por tanto, del pesado trámite de la recogida de equipaje.

Lo que no me había advertido mi amigo es que dicha maleta estaba en la edad de ‘dar el estirón’. Tuvo que ser esto, sin duda alguna, lo que motivó que mi equipaje no pudiera venir conmigo ahora en el interior del avión por exceder la dimensión máxima permitida.

Por supuesto me acerqué al mostrador de ‘Vueling’ para hacerle entender al encargado que me resultaba del todo injusto que, si la maleta pudo viajar sin problema a la ida, ahora se me pretendiera hacer pagar una multa. El amable empleado comprendió mi razonable explicación mientras me confirmaba que se había cometido un error de facturación en origen.

- Perfecto, gracias… entonces?
- Son 20€!!

¡Vaya robo! Admitían el error, pero me hacían pagar una multa por un valor del 30% del pasaje sólo por llevar mi creciente maleta en otra zona del avión.

Evidentemente no puedo decir que tuviera la exclusividad en esto de las reclamaciones. Tal fue el número de quejas, que en un momento dado, la azafata que llevaba a cabo la facturación se acercó con rostro apesadumbrado al mostrador para preguntar si es que ya nadie la quería.

Foto: Facturación 3 - Reclamos 28

Finalmente, tras plasmar en una hojita mi descontento por el más que deficiente servicio en ambos trayectos, con tiempo, me detuve a leer la letra pequeña de ‘Vueling’ para ver qué otros trucos escondía. Es obvio que una compañía que trabaja con precios tan bajos necesita recortar gastos por algún lado y sacar algún provecho a algunos de sus servicios extra. No obstante me pareció que, en algunos casos, se excedían un poco:

- Por escuchar cómo se abrocha el cinturón de seguridad y se coloca la mascarilla: 15€
- Por escucharlo en dos idiomas: 35€
- Por llamar a la azafata: 13€
- Por llamar a la azafata sin gritar, haciendo uso del timbre: 45€
- Por usar la bolsa para vómitos: 12€
- Por usar la revista de ‘Vueling’ a modo de bolsa para vómitos: 35€
- Por usar el chaleco salvavidas: 14€
- Por usar el chaleco salvavidas inflado: 80€
- Por usar el chaleco salvavidas inflado y no salvarte: 170€

Según me contaron, hubo un vuelo en el que a una persona, tras aceptar el caramelito Werther´s Original, se le ocurrió pedir una almohada teniendo la lucecita para leer encendida mientras bajaba la persiana de su ventanilla con el codo derecho sobre el apoyabrazos... ¡¡428€ le costó la broma!!

Lo peor de todo es que sé que, la próxima vez que viaje, volveré a tomar la decisión obcecado por sus tentadoras tarifas, haciendo oídos sordos a mi propia conciencia.

Eso es ser Leling

Javi, El Gaucho Canario