jueves, 20 de septiembre de 2007

Su primera vez

Un millón de veces les tuve que decir que se animaran a venir a una peña, que les iba a gustar... Ellos son (¿eran?) más de ir a boliches, pero el sábado pasado les gané una batallita.

El primero en acceder fue Jere. Es más, casi que fue él quien me obligó a que lo llevara. El resto del grupo se debatía más entre las obligaciones "contractuales" con los amigos que los esperaban en un pub y los deseos irrefrenables de "experimentar algo nuevo" (... ¡como si el ANAL no fuera suficiente!).

La ocasión además era bastante propicia, porque había peña santiagueña en la cancha de Huracán y actuaba esta noche, además de otras bandas, el Dúo Presagio, que ahora se tuvo que cambiar el nombre por problemas legales, pasando a denominarse Dúo Terral... aunque siguen siendo igual de buenos.

Como ya les conté otras veces, más allá de que te guste la música folklórica, el ambiente de las peñas te contagia por la calidez de la gente (mayoritariamente del interior del país) que en muy poco tienen que ver con la frialdad y la "caraculez" (sí, me inventé la palabra.. pero a que te queda claro lo que intento decir??... no es un problema mío, es un estancamiento de la Lengua...) del trato de los que acuden a discotecas a pasear su imagen prefabricada.

Gracias a esto, cuatro buches de vino tuvimos que esperar para que alguien sacara a Jere a bailar una chacarera... aquí empezaba mi primer instante de gloria...

Más tarde fue llegando el resto de los chicos del grupo, de forma que cuando Jere y Pato se prendieron a bailar, me saqué del cuello mi banda de "El Peor Bailarín de la Historia" y la Corona (de espinas) otorgada al "Pata Dura del Folklore" para cederlas ipso-facto al Sr. Quintili.


¡Impresionante vaivén! Creo que una vez vi un espantapájaros que tenía un movimiento bastante parecido... pero no recuerdo bien dónde fue... Eso sí, que al menos no se diga que no lo intentó... ¿o quizás sea ese, precisamente, el problema?

Por suerte, en las peñas también se puede disfrutar de bailarines "un poquito más artísticos", como el caso de Ana Clara, una niña de sonrisa aún más elegante que su danza...


Lo lindo de todo esto es que se fueron muy contentos por la experiencia... y, sobre todo, porque se les abre un mundo nuevo de posibilidades en la noche porteña... y no, aunque lo parezca, no me refiero al futuro de Jere en los pasillos del Subte.

¡Ah! Y que no se me olvide.. que por acá hoy se celebra un día muy especial...

¡FELIZ DÍA DE LA PRIMAVERA!

... pero de esto ya hablaremos otro día...

Javi, El Gaucho Canario

Comentarios a: elgauchocanario@gmail.com

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